
Los amigos de Luis Baeza Becerra, también conocido con el sobrenombre de "Campanitas", fue homenajeado en la madrugada de ayer de forma inesperada para él, por parte de muchos de los amigos con los que colaboró para crear la caseta hace 25 años. Le leyeron unas cariñosas palabras, y le entregaron un cuadro conmemorativo del homenaje y un ramo de flores a su señora en un acto sencillo y entrañable.
Luis Baeza Becerra era la imagen de la más llana y pura satisfacción anoche en la madrugada, alrededor de las 2:00 horas, cuando surgen esos actos salidos del corazón de las personas y que son los que definitivamente hacen grande a una Feria como la de Marchena.


Un grupo de amigos encabezados por el presidente, Antonio Díaz "Toni", brindaba un más que merecido homenaje a Luis, una persona que formó parte del grupo fundador de esta caseta hace un cuarto de siglo, precisamente fruto de las tertulias en el desaparecido bar de Las Campanitas, donde actualmente se encuentra El Mercadona.

"Es un tío competente con los amigos, extraordinario", afirmaba el presidente de la caseta, que recordaba que Luis además de amigo ha sido evidentemente socio, y también abastecedor de la caseta, ahora llamada Amistad Rociera por la regeneración en proceso en la que se encuentra.


Mientras, Miguel López Carrasquilla leía emocionado unas palabras dedicadas a su amigo por parte de todos ellos en las que evocaba numerosas anécdotas y la historia del surgimiento de la caseta, en la que ha llegado a haber 200 socios en alguna que otra época.

Toni, el presidente, destacaba una de ellas: "Una vez llegando una persona que estaba bebida al bar, bastante bebida, Luis le invitó a coger la puerta y marcharse y cual fue su sorpresa cuando esta persona que iba perjudicada, cogió efectivamente la puerta para irse".


Cosas como estas que pasaron hace 25 años en un bar y cosas como estas otras que pasaron anoche en la Feria y que la hacen grande, por la sencillez de un acto sin micrófono, a capela, sin megafonía, sin grandes parafernalias, pero con el corazón de los suyos, amigos y familiares, volcado con Luis, que a pesar de padecer desde hace un tiempo una enfermedad y recibir con cierta timidez la sorpresa, era anoche el vivo reflejo del orgullo de una persona que se siente querida...por algo llaman a la caseta, la caseta de La Amistad.




















