
La asociación Adismar, de personas con discapacidad de Marchena, junto a la de idénticas características, Disgenil, de Puente Genil (Córdoba), vivieron una interesante jornada de confraternización en la devolución de la visita por parte de la asociación cordobesa a la marchenera, que ya estuvo presente esta primavera en la localidad ponteña. Durante todo el día del viernes, disfrutaron de juegos en la piscina municipal después de que los miembros de Disgenil visitaran las instalaciones de Adismar por la mañana, donde tomaron buena nota de la comercialización del jabón.
A primera hora de la mañana, tanto las personas de la unidad de día de Disgenil como las del centro ocupacional, entre las dos son 48 alumnos, viajaron a conocer las instalaciones de Adismar, donde se trabaja desde el area psicopedagógica hasta la fabricación de los famosos jabones Gelu, algo que llamó la atención, pues "en Puente Genil trabajamos muchas cosas, pero no tenemos nada comercializado", nos comentaba la directora del centro cordobés, María Jesús Estepa, que en todo momento recordó como "nos han estado pidiendo siempre nuestros alumnos que la visita fuera devuelta y viniéramos a Marchena, y aquí nos encontramos pasando un día muy bueno en la piscina municipal".

María Dolores Navajas, directora de Adismar, en efecto comenta que en Puente Genil, los alumnos de Adismar conocieron tradiciones como los cuarteles de la Semana Santa de dicha localidad y las típicas fábricas de la carne de membrillo, además de conocer un centro como Disgenil con una amplia capacidad y que asiste a 48 personas desde hace más de una década, aunque constituida como asociación desde hace seis años.

Además, allí conocieron los talleres de Jabón, cerámica, marquetería, y mantenimiento de jardines y albañilería que posibilitan las grandes dimensiones de las instalaciones de Puente Genil.
Para María Jesús Estepa, directora del centro cordobés, es "muy positivo que ellos se conozcan con estos juegos y se pasen la tarde disfrutando, ahora también tenemos una paella gigante, y es una buena experiencia para que se relacionen, y en definitiva, salgan fuera de su rutina y hagan cosas como a las demás personas nos gusta hacer, porque las personas con discapacidad, al fin y al cabo, tienen los mismos gustos que todos y conocer sitios diferentes".

De hecho, no hay más que ver como disfrutaron del agua, de los baños, de los juegos en la piscina y de conocer gente nueva, algo que no sucede todos los días, pero que con sus grandes corazones por encima de la media generalmente, suelen apreciarlo como nadie estas personas.
Por último, María Dolores Navajas, directora de la asociación marchenera, quiso agradecer al Ayuntamiento de Marchena la apertura íntegramente por un día de la piscina municipal para este encuentro entre Adismar y Disgenil, ya que este recinto ha sido "fundamental para poder acoger a tanta gente".

De hecho, la piscina municipal tenía previsto su puesta en funcionamiento el viernes y la retrasó al sábado, con cambio en socorrismo y actividades acuáticas, que correrán a cargo este verano de la empresa Baloca.



















