
El científico marchenero José Antonio Sánchez Alcázar, junto con su equipo integrado por seis biólogos y tres colaboradores de la Universidad Pablo Olavide trata de desentrañar los enigmas de un mecanismo celular que puede frenar, en gran medida, el avance de las patologías mitocondriales, que generan un severo deterioro y que están incluidas dentro del amplio abanico de las enfermedades raras, que afecta tanto a niños como a adultos y que, de momento, carece de un tratamiento curativo.
El proyecto se desarrolla en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD) y cuenta con la colaboración de la Asociación de Enfermos de Patología Mitocondrial (Aepmi. El origen del problema se localiza en las mitocondrias, unas estructuras que hacen las funciones de una central que produce la energía que necesitan las células para funcionar. Las mitocondrias son esenciales para la vida, pero una mutación en el ADN provoca fallos en esta centrales energéticas que terminan desencadenando un severo deterioro celular.
José Antonio Sánchez Alcázar es Licenciado en Biología y Medicina en la especialidad de Bioquímica Clínica y Doctor en Medicina y Cirugía con la tesis Mecanismos citotóxicos del factor de necrosis tumoral alfa. Ha realizado dos estancias postdoctorales en Albany (Estados Unidos) y Nottingham (Inglaterra). Cursó su Residencia clínica en Madrid y actualmente ejerce la docencia y la investigación en la Universidad Pablo Olavide de Sevilla donde ocupa la plaza titular de Biología celular.
Precisamente en el campo de la investigación se encuentra profundizando en las llamadas enfermedades raras, como las enfermedades mitocondriales, lisosomales o la hipercolesterolemia familiar debida a mutaciones genéticas, así como la muerte celular y la búsqueda de tratamientos para el cáncer y la fibromialgia.
El doctor Sánchez Alcázar asegura que hay muchas posibilidades de que el cáncer se pueda curar, “de hecho la leucemia se cura en un 70 u 80 por ciento y los tumores que se cogen a tiempo también tienen curación; tenemos un reto científico a nivel de prevención, pero también hay un reto social, puesto que muchos tipos de cáncer podrían evitarse dejando de fumar o con una dieta rica en fibras”.
De todas formas, hace hincapié el profesor Sánchez Alcázar en el componente genético o en la localización, por lo que se trata de “buscar un tratamiento selectivo que sólo mate a las células cancerosas y no a las otras; esa es la idea que nuestro grupo está desarrollando”.
Volviendo a las enfermedades raras, consideradas como tales aquellas que afectan a menos de uno por cada cinco mil ciudadanos, asegura Sánchez Alcázar que se conocen en la actualidad más de 7.000, dándose en Andalucía unos 650.000 casos, de ellos 150.000 en la provincia de Sevilla, lo que en su conjunto supone un problema social y sanitario importante, caracterizándose porque “en su mayoría son de causa genética y muy discapacitantes, lo que conlleva un gran sufrimiento para el paciente y para sus familiares”.
Desde nuestro medio queremos reconocer el extraordinario trabajo que desarrollan los investigadores en busca de una mejor calidad de vida, y especialmente agradecer a este marchenero los mayores éxitos en la labor que realiza según nos comenta porque “me parecía una forma romántica de vivir, quizás la mejor forma que sé de ayudar a los demás desde el anonimato; en cierta manera es como dejar un poco mi conciencia tranquila”.
Si quieren más información pueden enlazar con la web del Centro Andaluz de Biología del Desarrolo en la siguiente dirección: