.jpg)
El marchenero del año en Excelencia Universitaria en 2011, Eduardo Fernández Jiménez, ha obtenido recientemente el Primer Premio Nacional a la Excelencia en el Rendimiento Académico Universitario, entregado por el Ministro de Educación, como Mejor Expediente Universitario de toda España en la licenciatura de Psicología. Ahora investiga el impacto en la calidad de vida y el funcionamiento emocional de los enfermos de esclerosis múltiple, con el enorme reto de realizar un seguimiento pormenorizado a 230 pacientes del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla. Parte de su investigación pretende continuarla en la Universidad de Drexel, Philadelphia (Estados Unidos), para lo cual ha solicitado una beca que está pendiente de resolución.
.jpg)
Nacido el 2 de abril de 1986 en Córdoba, de padre astigitano y de madre cordobesa, lleva en nuestra localidad desde sus dos años de edad. Con él, hemos querido hablar de su trayectoria académica, de sus retos y de sus futuras investigaciones, que en el caso que nos ocupa de la esclerosis múltiple, puede resultar relevante por existir escasa investigación desde el campo de la Psicología de la Salud en el que se está especializando Eduardo Fernández Jiménez.
Voz de Marchena: Buenos días, Eduardo, ¿qué tal después de recibir este galardón nacional?
Eduardo Fernández Jiménez: Ha sido muy emotivo; que seas el primero a nivel nacional no es algo que te pueda dejar indiferente, pero no me nubla la vista en absoluto. Para un investigador, esta mención es ínfima a largo plazo, está muy bien recibirla, pero uno no se puede echar a dormir por esto.
V.M: ¿Cómo surgió tu interés por estudiar Psicología?
E.F.J: Es curioso, pero en mí la Psicología nunca fue vocacional, parece que los grandes descubrimientos ocurren por azar. Entre mis alternativas estaba Traducción e Interpretación, Publicidad y Relaciones Públicas o Comunicación Audiovisual. Realmente estaba algo perdido al no tener una vocación definida, así que mi madre me sugirió que también contemplase la carrera de Psicología, ya que podría encajar mejor con mi personalidad. Al principio la Psicología me disgustaba al pensar en los psicólogos que había conocido hasta la fecha. Pero a medida que me fui informando veía que la Psicología tenía un itinerario importante en torno a la investigación, y la vertiente clínica también me parecía atractiva. Así que me decidí por ella y sólo puse esa única opción en la preinscripción a la Universidad.
V.M: ¿Y luego, para llegar a esos niveles académicos y no morir en el intento?
E.F.J: Soy muy exigente conmigo mismo y bastante autodidacta, pero hay tiempo para todo. Para nada he abandonado las relaciones sociales, de hecho sigo teniendo los mismos amigos de siempre, que me siguen apoyando mucho. Asimismo, considero que la carrera de Psicología tiene una dificultad media, por lo que me dio tiempo de viajar durante el curso, de colaborar como alumno interno en tareas de investigación desde segundo de carrera, de todo, aunque sí he echado de menos reforzar más los idiomas. Me inicié con el alemán, sólo cursando un año; y el inglés no lo he fomentado todo lo que me hubiese gustado (si bien nos comenta que su nivel de inglés es B2, un nivel avanzado).
V.M: Y ahora con la tesis doctoral después de culminar de forma tan brillante la carrera.
E.F.J: Sí, previamente inicié un programa de doctorado en el ámbito de la Psicología Clínica y de la Salud, cursando inicialmente una serie de asignaturas. Después me concedieron la beca nacional FPU (Formación del Profesorado Universitario) que solicité al Ministerio de Educación. Y ahora estoy con la tesis doctoral, llevando a cabo un estudio de seguimiento con el que voy a evaluar unos 230 pacientes a lo largo de más de 2 años. El número de participantes inicial es muy elevado para que las bajas que se vayan produciendo a lo largo del tiempo no aminoren demasiado el número final de pacientes que seguiré hasta completar la investigación. Esto implica acudir cada tarde al hospital para entrevistar a los pacientes, por lo que la agenda semanal está muy completa al trabajar también por las mañanas. Y toda esta labor a lo largo de estos años la quiero ir alternando con diferentes estancias al extranjero, como la que he solicitado para el año que viene a la Universidad de Drexel en Philadelphia. Actualmente estoy esperando que resuelva el Ministerio de Educación si me conceden la financiación para esta estancia.
V.M: ¿Qué nos puede decir del tema que investiga, la esclerosis múltiple?
E.F.J: Me estoy centrando en el funcionamiento emocional y calidad de vida de las personas con esta enfermedad. Por ejemplo, queremos seguir analizando si los síntomas ansioso-depresivos son consecuencia o son características propias de la enfermedad, así como el papel de estos síntomas en el empeoramiento de la enfermedad. A su vez, queremos valorar el impacto en la calidad de vida de estos pacientes, ya que es una enfermedad que afecta al Sistema Nervioso Central pudiendo generar problemas muy variados en la esfera del movimiento, sensoriales, urológicos, cognitivos, etc. Uno de los mecanismos explicativos del desarrollo de la enfermedad es la degeneración de los envoltorios (vainas de mielina) de los cordones (axones) de las neuronas, así como el deterioro de los propios axones y neuronas.
V.M: Se habla mucho de distintos tipos de cáncer, enfermedades de los órganos vitales y todo lo relacionado con los trasplantes, pero ¿podría ser la esclerosis múltiple una enfermedad que se dé con mayor frecuencia y repercusiones de lo que la gente piensa?
E.F.J: Pues la verdad es que sí, fíjate que sólo en el Hospital Universitario Virgen Macarena hay 1.200 pacientes con esclerosis múltiple, y que es la enfermedad neurológica más frecuente después la epilepsia entre los adultos jóvenes y de mediana edad.
V.M: 230 pacientes...se dice pronto.
E.F.J: Son muchos y ahí está el reto, en poder hacerles una evaluación continua. Tiene sus dificultades porque no siempre es fácil pedirles la colaboración al acudir al Hospital de forma ambulatoria, pero en general estoy muy satisfecho, aunque queda mucho trabajo por delante. En los estudios en Ciencias Sociales y de la Salud se trata de evaluar al mayor número de participantes posible para poder extrapolar los resultados de la investigación a la población total objeto de estudio.
V.M: ¿En qué edades se da más frecuentemente?
E.F.J: Afecta principalmente a la fase productiva del ciclo vital de las personas, esto es, entre los 20 y 50 años de edad. Por ejemplo, la edad media de mi muestra de participantes es aproximadamente de 40 años. Y las consecuencias son notables: hay muchas personas que por padecer esta enfermedad pueden llegar a perder su trabajo o conseguir la invalidez permanente.
V.M: Por lo tanto, la investigación también tendrá un componente de cómo mejorar la calidad de vida de esos enfermos.
E.F.J: Al ser un estudio de seguimiento, podremos extraer conclusiones firmes y poder detectar qué variables son las más influyentes en la calidad de vida y estado afectivo de las personas con esclerosis múltiple. En este sentido, se ha demostrado científicamente que el estrés es un factor que influye en la aparición de recaídas de la enfermedad.
V.M: Al principio comentaba los aspectos neurológicos de la enfermedad ¿hasta qué punto está conectado lo físico con lo emocional en la esclerosis múltiple?
E.F.J: Las conexiones son muy estrechas, pues las emociones, desde un punto de vista científico, son reguladas, por ejemplo, por la amígdala cerebral y no por el corazón, como se suele expresar coloquialmente. Así pues, si hay un deterioro neural, presumiblemente pueden derivarse alteraciones afectivas.
.jpg)
V.M: Queda mucho por investigar desde la Psicología acerca de la esclerosis múltiple, por lo que parece.
E.F.J: En Esclerosis Múltiple hay mucha investigación desde el campo de la Neurología, Genética e Inmunología, pero desde el ámbito de la Psicología de la Salud la investigación es mucho más escasa. Hay muchos grupos de investigación que han publicado sobre el tema que estamos abordando, pero muy pocos los que se han centrado monográficamente en las variables que nosotros estamos estudiando. De hecho, he tenido muchas dificultades a la hora de encontrar un grupo de investigación con el que hacer una estancia en el extranjero, al sólo haber dos o tres equipos más en todo el mundo que estudien mi campo de interés. Por lo que ser pionero en un algún aspecto resulta muy motivador.
V.M: Motivador, pero a la vez debe ser duro partir de cero o de poco.
E.F.J: El mundo de la investigación es muy duro; exige mucho rigor y dedicación; debes estar continuamente actualizado y a la hora de publicar en revistas científicas es más fácil si eres una figura de autoridad en un tema determinado. Así pues, cuando eres joven y estás empezando es más complicado, aunque estoy a la espera de que nos revisen cinco artículos científicos para que puedan ser publicarlos en revistas internacionales. Este pasado viernes nos han comunicado la aceptación de uno de ellos.
V.M: Está claro que la Psicología es una disciplina que cuenta por lo tanto con un componente científico mucho mayor del que quizá la sociedad perciba.
E.F.J: No te quepa duda. La Psicología aplica el método científico como cualquier otra disciplina científica. Por ponerte un ejemplo, en la Licenciatura de Psicología (ya a sustituir por el Grado en Psicología) han habido 10 asignaturas relacionadas con aspectos de metodología científica y Estadística: 6 obligatorias y 4 optativas. Hace unos meses se impartió en la Universidad de Sevilla un curso sobre Estadística para la mejora de la investigación del profesorado universitario y entre el alumnado hubo ingenieros, filólogos, arquitectos, y quien lo impartía era una profesora de la Facultad de Psicología.
V.M: ¿Y en todo este proceso, cómo está siendo este trabajo inicial en el día a día?
E.F.J: Tengo la suerte de contar con María de los Ángeles Pérez San Gregorio, una mentora afectuosa, exigente y que siempre brinda su apoyo incondicional. Ella es un referente nacional en el área de las implicaciones psicológicas de las personas que se someten a intervenciones de trasplante de órganos. Por lo que también alterno mi tema de tesis con la línea de investigación de mi equipo de trabajo en la Universidad de Sevilla.
.jpg)
V.M: ¿Y cómo ves una sociedad con tanto joven talentoso parado o malpagado?
E.F.J: Lo que ha sucedido es que España es un país sobrecargado de titulados universitarios, por encima de la media de la Unión Europea y eso ha podido devaluar la consideración de la sociedad hacia los universitarios. Es curioso que en la ceremonia de entrega de los Premios Nacionales a la Excelencia en el Rendimiento Académico Universitario casi el 85% de los premiados disfruten de una beca similar a la que tengo actualmente. Así que, viendo el panorama, no me puedo quejar de las condiciones económicas de mi beca.
.jpg)
V.M: Acabarás probablemente en 2012 en Philadelphia, pero finalizamos esta entrevista y nos encontramos en Padre Marchena, el colegio de tu infancia. ¿Qué nos puedes decir de él?
E.F.J: Le debo muchísimo. Para mí ha sido importantísimo en mi formación el papel que han jugado los profesores de este centro. Luego también los del IES Isidro de Arcenegui y Carmona, con los que potencié mi sentido crítico; pero en este colegio es donde he crecido y he tenido la oportunidad de contar con profesores extraordinarios, y lo cierto es que me hizo una gran ilusión cuando sé de buena fe por mi madre (es profesora en el centro) que acogieron con alegría la noticia del primer premio nacional al mejor expediente. Para mí ellos me han aportado toda mi inquietud por formarme, por disfrutar con el conocimiento y progresar como estudiante.
V.M: Muchas gracias por habernos atendido Eduardo, y mucha suerte para tus futuros retos profesionales.
E.F.J: Gracias a ustedes.



















