
El Balonmano Martia estuvo a punto de remontar un partido imposible que perdía 1-6 al cuarto de hora de juego merced a una pájara sin precedentes en el equipo marchenero. Jesús Luna, el guardameta, metió al equipo en el partido con sus paradas y se llegó a una emocionante recta final en la que el Camas no se vino abajo y ganó finalmente 23-25. Ya sólo queda una salida a San Fernando en este año de transición en el que Luque se marchó manteado por sus compañeros. Derrota también del Club Baloncesto Atalaya Martia, 64-81 contra el Mercantil.
El Balonmano Martia tiró el partido a la basura en la primera parte ante el Camas, en un choque en el que la victoria le hubiera permitido alguna opción ligera de entrar entre los dos primeros, aunque el equipo salió enormemente atascado y con una alarmante falta de ideas en ataque, superado por un rival rápido al contragolpe, más metido en el partido y que si no llega a ser por Jesús Luna podría haber adquirido ventaja escandalosa en la primera mitad.


El guardameta lo evitó con una serie de intervenciones sensacionales, incluso en unos contra uno, que evitaron una debacle mayor; es más, hasta el minuto 14, el único gol que campeaba en el marcador fue obra del guardameta con uno de sus tradicionales, pero no por ello menos meritorios, lanzamientos de portería a portería, que pilló en una salida en falso al guardameta local Javier, quien también cuajó una excelente actuación en las pocas llegadas a puerta de los marcheneros.



Con facilidad por los extremos con Gallardo y Guerrero, bien dirigidos por Villalonga como central y usando la potencia y movilidad de Said, irregular pero muy participativo, el Camas tenía la situación absolutamente controlada con el 1-6 del minuto 15.

No obstante, Raúl Madrid despertó, no perdonó un par de penalties, marcó en jugada personal y Maqueda hizo lo propio desde el extremo, colocando de pronto un 5-6 en el marcador en menos que canta un gallo, pero no era el día del Martia y la cabeza fría del entrenador contrario, Federico Anca, hizo que sus jugadores no se salieran del partido y mantuvieran la tensión competitiva, lo que hizo que al final de la primera mitad, se llegara al descanso con un 8-12 preocupante aún para el Martia.

Las diferencias se ampliarían al inicio de la segunda mitad, en nueve minutos ya eran de seis (11-17) y el partido parecía perdido. Lo que ocurre es que el Martia comenzó entonces, con el partido prácticamente perdido, a jugar relajado, y casi sin darse cuenta echó el aliento en el cogote al rival.

Raúl Madrid es como los buenos amores, quiere más a su equipo cuando más lo necesita, y en una nueva lección de distribución del juego, búsqueda de espacios y clarividencia ante la puerta contraria, hizo dos goles y contribuyó en otros dos que hizo el pivote Andrés Ramos, sensacional en la segunda parte de ayer. Con ello se llegaba a los quince minutos con 16-17 y posibilidades de remontada, penalti parado por Dani Luna incluido.



Con el pivote en racha y una defensa mucho más agresiva que en todo el partido con Weah haciendo marcaje individual a Said, el equipo contrario comenzó a notar la presión y se logró empatar por dos veces, a 19 y a 21 superados ya los 20 minutos y con un ambiente excepcional de dos aficiones animando a sus equipos con fuerza y a la vez con deportividad.

No obstante, el guardameta visitante había demostrado sus credenciales y tras un rato sin paradas de mérito hizo una fundamental a Raúl en lo que pudo haber sido el empate a 22 con dos goles en los dos siguientes ataques de su equipo que pusieron ya a falta de tres minutos un complicado 21-24. Reaccionó tarde el BM Martia y el 23-25 refleja fielmente lo que fue el partido y toda la temporada, mal inicio, remontada digna y final sin premio y como tal sin alegría, pero tampoco sin gran pena ya que hay ingredientes para seguir luchando por el balonmano.


No nos hemos querido olvidar por supuesto, del adiós del 10 del Balonmano Martia, de uno de sus capitanes, José Manuel Luque, que dice adiós al balonmano para seguir contribuyendo a que el club sea más grande. Los compañeros se olvidaron por unos momentos de la derrota y dieron todo su calor y cariño al jugador marchenero.







Por otra parte, el Club Baloncesto Atalaya Martia protagonizó una segunda derrota consecutiva en fase de ascenso, dejando escapar el partido ante el Mercantil por un 64-81 sin paliativos.

El equipo marchenero no tuvo su día y siempre se encontró incómodo en ataque, especialmente en la segunda mitad, frente a un rival que tampoco tuvo que hacer nada del otro mundo para llevarse con facilidad el partido. Aunque se intentó hasta el final después de un tercer cuarto decisivo, el Mercantil mantuvo buenos porcentajes de tiro, ganó la partida por completo en el rebote ofensivo y estuvo concentrado hasta el final para evitar todo atisbo de remontada.




















