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El Balonmano Martia peleó lo indecible ante el Construya Lepe en la primera jornada de la segunda vuelta y rescató en el último segundo un punto, merced a un penalti forzado en el último segundo entre José y Juan en una jugada de astucia y materializado por Raúl Madrid para hacer el 30-30 definitivo cuando hacía un minuto se perdía de dos goles. La intensidad y el ritmo de juego fueron de un partido propio de la categoría y el equipo recuperó alguna de sus mejores facetas. En un partido emocionantísimo, Lepe se marchó ganando de cuatro al descanso y el Martia desaprovechó una ventaja de tres goles a su favor en pleno vendaval en el ecuador de la segunda mitad.
Balonmano Martia: Jesús Luna; José (1), Rubio (3), Juan (2), Raúl Madrid (5), Montero (10), Luque (1); también jugaron Dani Luna, Maqueda (6), Weah (2) y Chema. Entrenador: Juan A. Requena
BM Construya Lepe: Pablo Hernández; Celestino (2), Cordero (11), Eusebio, Álex (2), Ojeda (5) y Juanjo (1); también jugaron Tomás, Sergio de Dios (7), Enrique (1) y Máximo (1). Entrenador: Juan de Dios.
Árbitros: Manuel y Juan A. Romero. Bien en líneas generales.

Incidencias: En el descanso se entregó una indumentaria y chándal del club al fotógrafo de balonmanomartia.com, Scotti, por su labor desinteresada, y a quien agradecemos las fotografías que nos envía del final del partido y que pueden ver en esta crónica. El encuentro, en 8ª jornada de Andaluza de balonmano, se jugó ante 150 espectadores en el pabellón cubierto.
El Balonmano Martia y el Lepe disputaron un partido de los que nos tenía acostumbrado el Martia al principio de temporada, con intensidad, emoción y esta vez la pequeña dosis de fortuna de que en el último segundo se empatara el partido para hacer justicia al marcador. Afortunadamente, se mejoró mucho respecto a la imagen de los últimos encuentros, aunque no lo suficiente para ganar el encuentro debido a que el equipo alternó rachas brillantes con lagunas defensivas.

Comenzó el Balonmano Martia con una motivación tremenda después de un partido de ida en el que los marcheneros venían picados de lo que entendieron como una nefasta actuación arbitral en su contra, y también picados consigo mismo porque no hay nada más gris en el deporte que ganar sin brillo como hizo la semana anterior ante el San Fernando un equipo tan competitivo como el Balonmano Martia.
De esta forma, el equipo marchenero salió a morder, con una agresividad defensiva digna de elogio y un 2-0 en el marcador en el primer parcial del minuto 5. Hasta el 6, debido a la gran actuación de Jesús Luna bajo los palos con algunas paradas de enorme mérito, en especial una de reacción de su mano izquierda en un uno contra uno del pivote, no logró marcar Lepe.

Montero, muy entonado en el partido de ayer, y Weah, que realizó una primera mitad bastante seria, apoyaron el férreo marcaje que tenía preparado el equipo contrario sobre Raúl Madrid y llevaron la batuta del equipo. No obstante con el 3-1, José falló dos claros contragolpes y un penalti que podrían haber empezado a poner tierra de por medio, y eso dio vida al equipo lepero, que nunca le perdió la cara al partido y fue recortando distancias progresivamente hasta poner el empate a 7 en el 17 de la primera mitad.

Como progresivo fue el dominio de la situación de Lepe conforme avanzaba la primera mitad hasta lograr el empate, de igual forma lo fue para adquirir mayor ventaja y aprovecharse del enésimo mano a mano que fallaba el Martia ante el portero (a veces por mérito del cancerbero, otras por nerviosismo): en este caso Raúl Madrid con lanzamiento a la cepa del poste, para marcharse entre una cosa y otra al descanso con 12-15 y vislumbrándose cierta facilidad para llegar el balón al pivote, donde la defensa marchenera no logró cerrar bien en ese fatídico segundo tramo de la primera parte en el que todo parecía torcerse.
Como es habitual en los inicios de segunda mitad, el equipo salió en tromba y aprovechando la relajación de Lepe le dio la vuelta al marcador con rápidos contragolpes lanzados por José, Raúl Madrid en la precisión del pase y Maqueda en el remate, más la aportación de Rubio con dos goles. En tres minutos había empatado el encuentro el Martia, que en el 5 de la segunda mitad ganaba 17-16, en el 10, 20-19, y al cuarto de hora 23-20, con el Lepe empezando a dar signos de nerviosismo al fallar un penalti y el ambiente de euforia de las grandes ocasiones en la grada.
Pero inexplicablemente, en apenas dos minutos, un penalti y un ataque fallido más el cansancio que empezaba a pesar sobre las piernas de los jugadores, situaron el marcador en 23-23 a falta de siete minutos para el final. No se vino abajo el Martia que logró escaparse 25-23, pero la historia se repetiría en dos minutos de aciertos del rival y fallos propios y en el 22, 25-25.
Cuando parecía que esta iba a ser la tónica hasta el final del encuentro, emergió la figura del porterazo Tomás que sacó dos balones milagrosos, uno de ellos increíble a Maqueda mientras caía al suelo y otro a Juan a bocajarro en potente lanzamiento.
El partido entró en unos minutos donde Lepe aumentó la agresividad en defensa con una disposición 4-2 sobre el terreno de juego que agobió por momentos a los jugadores marcheneros y que hizo que desde el 25, las diferencias alternaran entre dos goles y uno, pero siempre favorable a Lepe, que incluso mantuvo el tipo con dos jugadores menos durante 2 minutos, si bien cuando en el intecambio de dos minutos contó un minuto con un jugador más, desperdició un ataque en este vibrante y emocionante encuentro. Al 28-29 de Montero en otro de sus saltos en el 27:30, respondió rápidamente Lepe sembrando una diferencia casi insalvable a falta de un minuto, con el 28-30 y saltos de alegría en el banquillo visitante que veía cerca la victoria y confiaba en su excelente guardameta Tomás.
Una jugada rápida para recortar distancias que acabó con penetración de Maqueda por el extremo ponía al Martia de un gol, por lo que forzaba a Lepe a terminar el ataque suyo para asegurar la victoria, ya que 50 segundos son mucho tiempo para aguantar sin hacer pasivo. Se la jugó el dorsal 10 Ojeda con lanzamiento alto y al Martia le restaron casi 30 segundos para montar ataque.
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La historia acabó en córner a falta de seis segundos con los jugadores yendo rápido a sacar. José tocó para Juan que vino en la ayuda, este para José, que presionado se sacó pase para Juan. Un error en la marca hizo que el defensor llegara tarde al lanzamiento de Juan y lo desequilibrara ya en el aire haciéndole penalti.
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Aún así, nadie se fiaba, el Martia había fallado dos penaltis en el partido y el guardameta estaba inspirado. Los jugadores rivales intentaron como es lógico desconcentrar al lanzador, pero Raúl, aprovechando la emoción se tomó su tiempo para pensar cómo quitarse el peso de encima, como marcar el gol y que Lepe no se marchara por encima del equipo marchenero, para darse moral a sí mismo y alejarse de toda la tensión mundanal.

A pesar de que su rostro era un poema antes de lanzar, casi sin querer mirar al portero y con la mirada clavada en el suelo, lanzó y abrió los ojos ya cuando el balón entró por la parte derecha de un guardameta, que a pesar de adivinar la intención, no pudo tocar balón y cayó desconsolado a la pista. 30-30 y síntomas de vida, aunque por rachas, en un Balonmano Martia que ofreció una esperanzadora mejora que a falta de mayor regularidad, tendrá que continuar en próximos partidos en esta exigente categoría de la Andaluza de balonmano, donde suma 2 victorias, 1 empate y 4 derrotas.
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