
Sí, continúa la fiebre por la selección española especialmente en esos niños que han nacido como aquel que dice ilusionados con tanto triunfo de la Roja, y que el viernes por la noche aparte de sus bailes flamencos tradicionales se despidieron del público con una colorista interpretación del Waka Waka de Shakira. Antes, la elegancia y el buen hacer de Ana Martín, habían cautivado al público.
La bailaora marchenera ofreció una guajira de Manolo Carrasco y una bulería con bata de cola que bailó con una elegancia suprema en el escenario del club Martia 86 en la noche del viernes, en uno de los actos previos al 24 Aniversario de dicho club.


Ana Martín jugó muy adecuadamente con los movimientos de brazos llevando a cabo esa bulería profunda y sentida de "Ten cuidado", de Mayte Martín, una de las cantaoras más relevantes del panorama flamenco y plasmó toda su expresividad sin exageraciones pero con una categoría excepcional y demostrando gran personalidad en estas actuaciones individuales.


Concentración, técnica y cada expresión del rostro a juego con la música y con una gran sensibilidad en el contorneo de las muñecas, Ana gustó mucho sin duda alguna en el Club Martia.


Los niños del Roete, que se lo pasaron en grande y a los que se les nota una ilusión desbordada cada verano sintiendo cada actuación y viviéndola como en una gran familia, bailaron Serenito, el tema de Camarón versionado por Miguel Poveda, fandangos, la versión de las Seventies o sevillanas con mantón las niñas más mayores...


Continuaron con unas sevillanas canarias en las que se muestra una gran alegría, colorido y que resulta realmente entrañables presenciarlas en el sentido de fusión de tradiciones y de juegos a la antigua usanza interpretados en concordancia con la música.


En ese tono alegre, con más grados de intensidad aún, los niños obsequiaron al público con un simpático baile de Waka Waka, mostrando con la enarbolación de banderas y telas rojas y amarillas, y sus saltos todos en grupo, la alegría explosiva que ha producido la consecución del Mundial por parte de la selección española y con la dedicatoria de la omnipresente directora Ángeles Acedo, que nunca abandona a los suyos, también extensiva a la de baloncesto para hacerse con el Mundial de básket.



































