
Agradecemos a nuestro lector José Manuel Durán Moreno, inmerso en pleno trabajo de excavación en la región de Sicilia (Italia), que pare por unos minutos para transmitirnos su interesantísima experiencia de excavación arqueológica junto a compañeros de la Universidad de Sevilla, concretamente en Piazza Armerina. Estos jóvenes con pasión por la historia y visión de futuro, disfrutan de los grandes mosaicos tardorromanos y restos de variadas épocas, y por supuesto, de los hallazgos de valiosas piezas que con gran tesón descubren.
Saludos.
Escribo desde Piazza Armerina, más concretamente desde un pueblo similar en habitantes al nuestro, emplazado en el centro de Sicilia. La peculiaridad de dicho pueblo es que alberga uno de los yacimientos arqueológicos activos más importantes hasta la fecha. Tal yacimiento es la Villa del Casale, donde participo en la excavación junto con otros nueve compañeros de la Universidad de Sevilla. Estoy aquí gracias a mis resultados académicos durante el presente curso 2009 2010 y a mi interés por la Historia y la arqueología.
Como ya dije, es uno de los yacimientos más importantes aún activos debido a la gran cantidad y tamaño de los mosaicos que alberga además de la importancia que éstos tienen y la información que aportan del contexto de la época. Se trata de una villa tardorromana que pudo pertenecer a un senador, aunque algunos se atreven a atribuirla al emperador Maximiano. Sin duda alguna, se trataba de una extensa propiedad rodeada de bosque, posiblemente para cazar, y con diversas estancias y edificios adjuntos. La zona en la que estamos excavando pertenece al sector suroriental, con restos tardorromanos con pervivencia islámica y normanda.
El sector que me corresponde excavar junto con dos arqueólogos profesionales, casualmente de Cádiz y Madrid, y otra compañera de universidad tiene una gran riqueza arqueológica por la cantidad de cerámica que estamos hallando, tanto tardorromana como bizantina y vidriada. Además estamos observando cómo hay estratos de ocupación islámica en la que se reutilizaron los materiales y se arrojaron desperdicios como restos de animales. Sin duda hemos tenido suerte porque estamos desenterrando numerosas piezas de cerámica e incluso un lucernario que encontré y un trozo de capitel jónico aún por desenterrar.
Todo es una experiencia irrepetible tanto por lo que se aprende como de lo que se aprecia de otras formas de vida pasadas. Lo más gratificante es lo que estoy aprendiendo al ser como dicen los italianos "il mio primo escavo" (mi primera excavación) y lo contento que se pone uno cuando se encuentra un trozo de cerámica o desentierro y limpio yo solo un muro de dos metros, como el que aparece en la foto, aún con mucho trabajo por rebajar el nivel. Aún queda mucho por trabajar en mi sector y mucho que hallar, todo es cuestión de suerte y sobretodo de audacia y paciencia pues cualquier pequeña pieza puede ser la pista que lleve a cualquier deducción de importancia.
En mi blog http://jmduranmap.blogspot.com/ tengo subida información sobre el contexto de la época y cuando tenga tiempo y una conexión a internet más buena un seguimiento de la villa desde dentro con imágenes de los mosaicos y otros lugares curiosos.
Para finalizar, mandar un saludo a mi familia, al periódico y a todos sus lectores.
MUCHAS GRACIAS





















