
Con los últimos endurecimientos de la ley de tráfico en cuestiones fundamentalmente de regulación de la velocidad, la imaginación de nuestros lectores, se dispara, nunca mejor dicho. Nuestro querido lector Juan Antonio Campos Espina nos envía una hilarante carta sobre sus reflexiones y consideraciones humorísticas sobre las decisiones de la DGT y nos presenta un nuevo invento lleno de creatividad que le exponemos a continuación. Aprovechamos para animar a todos a enviar sus fotodenuncias más originales, o realistas, según prefieran, en forma de foto y texto a nuestro correo electrónico.
Queridos y sufridos conductores:
Los ingenieros de hoy carecen de imaginación y funcionalidad. Mirad el detector que he desarrollado y cuyos planos envié a la DGT a quienes les ha encantado. Enseguida se pusieron en contacto con este humilde inventor con el ruego de que haga cierta modificación, que en principio no entendí nada, ya que me solicitaban que el detector de velocidad lo cambiara por uno de autobuses del INSERSO. ¿Uds. lo entienden? Yo no le encuentro explicación.
Pero para eso está mi mujer, que es diputada en cortes y presidenta de mi casa, quien enseguida me lo aclaró; ¡¡Pero pedazo de burro!! ¿no sabes que no hay dinero para tantos pensionistas? Nos hace falta para la extranjería, los sindicatos las campañas electorales, las autonomías y sus tropecientas conserjerías etc.etc.etc. me dejó pasmao. Y es que uno está sumido en sus trabajos de ingeniería e investigación y claro estas cosas a los ajenos a la política económica y social, pues como que no nos encuadran.
Inmediatamente me puse manos a la obra con las oportunas modificaciones, probando con dentaduras y dientes postizos, prótesis óseas y flacideces de ciertos miembros y miembras.
Cuando casi lo tenía conseguido, me dije; ¿y qué coño han hecho esas benditas personas para que yo (me faltan tres telediarios para subir a esos buses) les haga semejante putada?
Así que basándome en el bronquimar de mi parienta, emprendí una nueva tarea sobre un detector de políticos autonómicos, más que nada por ayudar eh. A tal menester abrí el armario de mi mujer y empecé a preparar el sistema para detectar ropa de Ágata de la Prada, Armani, bolsos de Gucci, rolex, zapatos Martinelli etc. etc., amén de traerme a casa a algún amigote caradura y aprovechado de esos que nunca faltan.
Mi mujer otra vez a la palestra, ¡¡Pero bueno que haces con mi ropa!! ¿es que te has vuelto mariquita a estas alturas?. -No mujer es para uno de mis experimentos, mi sueldo de ingeniero no da como el tuyo para esas marcas, ya sabes, Emidio tucci como mucho y algún que otro zapato del zapatero de la esquina, de esos que llaman andarines pues estoy fatal de los pinrreles. Ese que en cuanto me ve entrar, ya sabe lo que necesito. Y es lo que yo digo Zapatero a tus zapatos y Mariquilla a tu roete, sabio y viejo refrán hoy tan olvidado, y que tanto coraje le da a mi mujer como miembra del parlamento.
Bueno ya termino, pues resulta que después de tantas pruebas y experimentos, de pronto me vino la luz, era el huevo de Colón, tan fácil, tan fácil que ya estaba más que inventado, un simple detector de mentiras, acoplado al conjunto.
Hasta el momento no me han contestado, ya os mantendré informado al respecto.
Que a Uds. les vaya bien y yo que lo vea.
Juan Antonio Campos Espina


















